miércoles, 23 de mayo de 2007

6 strings on fire

Temblé como una hoja de papel, por dentro claro. De mi piel para afuera
hice lo posible por endurecer mis dedos y pasee mis callos por los seis
caminos largos y estrechos, atravesados por los 22 canales.





Esta tarde me he sentido bien, a veces un poco Dios, a veces algo
cohibido y en todo momento, feliz. Freddie Mercury silbó por mis brazos
su rapsodia más bohemia y se disfrazaron las voces de Fender y V-amp,
se pusieron los trajes eléctricos frente al tribunal semi inquisidor.
Mientras tocaba les vi cabecear y bisbisear los fragmentos de la obra.





La intro coral se encadenaba y se autoperseguí como una moderna fuga
unida a la dulce melodía de la balada, el solo tintieneaba y zumbaba
con su cascada de over drive y cierre supremo. El intermezzo sorprendió
con la transgresión y la transmutación de sus elementos mientras
saltaba de agudos a graves, de bajos a contratenores, y se cargaba de
energía cinética que se recogía y agrandaba melódicamente para
estallar, torrentera, en la vorágine metálica de la carretera de Brian
May. ¡Rock and Roll!





Tras el orgasmo, acaricié mi mástil, con las últimas sacudidas ligeras
y melosas de la voz y las armonizaciones orquestales de las mil y un
Red Special y el piano me dejó blandamente en el regazo de mi sueño
terminando en un redondo Fa natural.





Hoy no sé ser infeliz.



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Mi mejor enemiga

Me has acompañado desde que apenas tengo recuerdos, como una presencia
constante que debía evitar y que deseaba, y deseo, con toda la
intensidad. Te veo y te noto en casi todos los momentos de la
existencia y de tu no existecia. Te anatemizo de verbo afuera mientras
te abrazo goloso y lúbrico en mis pensamientos.





Te idealizo como instrumento de poder, como germen de placer y al mismo
tiempo amargas como la hiel del miedo en la garganta, estremeces como
el frío borde de un chupitel en la boca del estómago. Quizá te anhelo
por una propiedad reflexiva. Por usarte y sentir que descontrolo y que
no todo está en orden. Y temo que el desorden me guste, me aniquile y
me desoriente (me re - oriente).





Quiza algún espíritu plano y de poco calado encuentre en este mensaje
un punto de romanticismo, incluso excitante. Lo entiendo pero no navego
a esas cotas. Seguiré llorando tu ausencia por los rincones y temiendo
tu presencia mientras tirito.





El texto lo escríbí influido por la película de David Cronenberg "Una
historia de violencia" (con Viggo Mortensen, William Hart y Ed Harris)
y trataba precisamente de mi reacción hacia la violencia como elemento
distorsionador y repulsivo al mismo tiempo que se genera el deseo
interno y oscuro del poder que conlleva, sin entrar en su dimensión
moral. La violencia como sentimiento puro, de ahí lo del "desorden".


En el propio texto, del que reconozco la ambiguedad (intencionada, por
supuesto), comento que quizá haya quien le encuentre un punto
romántico, porque relacionene mis afirmaciones con un sentimiento de
afecto o con una mujer. No hay tal. Sería una banalización de las
palabras ya que las convertiría casi todas en lugares comunes y tópicos
de los que rellenan baladas superventas.


Adquieren su dimensión y significado real si se mira desde el punto de
vista desde que las he escrito y se tiene en cuenta, por supuesto, que
es un sentimiento completamente subjetivo.







La puntita nada más

Solamente unos besines, para ir entrando en calor y en materia. Apenas
unos leves roces sobre la piel, unos guiños cómplices y muestro la
entrada, oscura aunque sugerente de este otro mundo.


La superficie es rugosa y poco atractiva pero el interior se promete
cálido, confortable y evocador para alguien como tú, sobre todo tras la
ligera estimulación erógena.





En el local de al lado suena música potente, rítmica, hipnótica. Las voces son más jovenes y mucho mas... ¿divertidas? Quizá.





El primer trago de cerveza también me supo amargo, la primera calada me
hizo toser y la primera caricia tenía un regusto a culpabilidad mal
aceptada.





Pero un paso más allá.... esta la puntita nada más.










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Mudanzas

Creo que voy a dotar de cierto empaque a este blog, de forma que, aunque pase tiempo sin escribir, siempre haya algo que interese al viajero descuidado. Por eso ire trasladando aquí otros textos publicados en un bloguete que tengo más modesto. Pido disculpas a quienes ya los conocen por la repetición.





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